28 de agosto de 2015

Trabajadores de prensa de Radio América le dicen “NO VAS MAS” al maltrato laboral

La Comisión Gremial Interna de Trabajadores de Prensa de Radio América reunidos en asamblea repudia los dichos del periodista Antonio Novas sobre esta organización gremial pronunciados en otra emisora.

No conforme con maltratar productores y cronistas de la radio a la que pertenecemos y de haber sido sancionado por la misma con una suspensión indefinida, Novas vierte conceptos descalificadores sobre el cronista y sobre esta CGI e involucra a terceros en supuestos diálogos que son desmentidos por los propios protagonistas.

En su programa de Radio Rivadavia, Novas, acusa a esta Comisión Gremial de “sátrapas” y de contar una “versión antojadiza y mala leche” de lo ocurrido.

Queremos recordar que el señor Novas ostenta varios antecedentes de maltrato con productores y cronistas en otras emisoras, y en la propia Radio América había hostigado con anterioridad a otros compañeros del área producción, en ese momento esta CGI ya había elevado una protesta ante tales situaciones y la emisora había advertido al conductor. Esto por supuesto Novas, no lo cuenta en su programa de radio y enmarca toda la situación bajo el calificativo de “una joda”.

Novas intenta desviar la atención sobre el bochornoso episodio calificando a esta organización de ser un “grupo que suben audios” y de “usar estas cosas para pedirle cosas al dueño del grupo”.

Le decimos a Novas que esta CGI repudió su actitud e hizo la protesta correspondiente a la emisora ante los reiterados maltratos, sea al aire o en la producción sobre compañeros que integran nuestra asamblea y justamente al ser tan claro el hecho y reiteradas las situaciones de violencia que fue la propia empresa que decidió suspenderlo.

Evidentemente Novas cree que los trabajadores son siervos o esclavos y no tienen derecho alguno a organizarse colectivamente y responder ante los abusos de quien se cree tiene una posición dominante. Los tiempos cambiaron Novas, y a veces es mejor modificar el patrón de conducta y pedir disculpas que caer en el ridículo de justificar lo injustificable.


Comisión Gremial Interna de Trabajadores de Prensa de Radio América

http://radiocut.fm/audiocut/rivadavia-novas/ 

27 de agosto de 2015

El próximo lunes UTN debe responder tras los despidos

En la tarde de ayer se sumó otro capítulo en la disputa por la reincorporación y el pase a planta de lxs cuatro trabajadorxs de prensa despedidxs de la radio de la UTN Avellaneda en una reunión entre el decano de la Facultad y los máximos dirigentes de la CTA Autónoma Nacional.

Tras una hora de negociación se logró abrir otra instancia de diálogo en la que se espera una respuesta para el lunes 31 de agosto.

Foto: Equipo de Comunicación de la CTA.
El encuentro fue entre el Secretario General de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, junto al Secretario de Relaciones Institucionales, Juan Carlos Giuliani, la Directora del Bloque Organizativo Gremial, Melina Rojas, y Sergio Padilla, uno de los compañeros involucrados en el conflicto e integrante del CTP Sur, con el Decano de la UTN Avellaneda, Jorge Del Gener, y el Secretario Académico y Director de la Radio de la Universidad, Luis Garaventa.

Lxs cuatro trabajadores despedidos atravesaron, en promedio, nueve años de trabajo en condiciones de contratación y pago precarias, con promesas de mejoras que nunca se cumplieron. Cuando decidieron organizarse para reclamar por sus derechos, comenzaron las acciones de hostigamiento de parte de la patronal, hasta el desenlace ya conocido. Desde el CTP Sur exigimos su reincorporación y el pase a planta.


Gritamos: ¡basta de despidos! ¡basta de precarización!




Comunicado CTA: http://www.agenciacta.org/spip.php?article17004

26 de agosto de 2015

Se lanza la campaña de afiliaciones al SiPreBA



El SIPREBA lanza una campaña de afiliación para que todos los trabajadores y las trabajadoras de prensa que dieron impulso al surgimiento del nuevo sindicato, puedan ser parte de su construcción afiliándose, aportando política y económicamente a su desarrollo.

Este paso es importante porque, además de la lucha contra las patronales, por la defensa de nuestros convenios, el estatuto y por nuestro salario, necesitamos un sindicato que esté presente cotidianamente en la vida de los trabajadores y trabajadoras del gremio. Más temprano que tarde necesitaremos un lugar donde funcionar, al que, entre otras cosas, podamos concurrir para obtener asesoramiento legal y hasta contable, a la luz de las complejidades e irregularidades que sistemáticamente surgen con la liquidación de nuestros sueldos. Vamos por un sindicato que esté en la calle y en las empresas, pero que también promueva la actividad social a través de actividades culturales y deportivas, que se preocupe por la salud de sus afiliados, que apueste a integrar a las familias de los trabajadores y las trabajadoras de prensa, un sindicato que aliente y promueva la capacitación y formación profesional. El sindicato tiene que estar presente en los eventos más importantes de los trabajadores y sus familias: en el nacimiento de nuestros hijos, en el comienzo de las clases, cuando necesitamos recrearnos y descansar en vacaciones, entre otras.

Más de dos mil compañeros y compañeras ya se expresaron en diciembre del año pasado en un plebiscito histórico. Ahora, mientras peleamos por recuperar nuestra paritaria, contra los ajustes y por los puestos de trabajo, tenemos por delante una tarea también urgente, que es la lucha para que el Ministerio de Trabajo reconozca a nuestra organización gremial aprobando nuestra inscripción.

Contactos SiPreBA:
Secretario General: Tato Dondero - Página/12 (15 6475 3301)
Secretario Adjunto: Rubén Schofrin - Perfil (15 5981 1006)
Secretario Adjunto: Carlos Saglul - Radio Nacional (15 3394 0242)
Secretario Gremial: Patricio Klimezuk - Telam (15 3652 1884)
Secretario de Organización: Agustín Lecchi - Canal 7 (15 6007 6927)
Secretario Tesorero: Francisco Rabini - Clarín (15 6630 7950)

20 de agosto de 2015

Violencia es precarizar y despedir

El 5 de agosto de 2015, más de un centenar de personas reclamaron la reincorporación de cuatro trabajadores/as despedidos por causa injustificada de FM La Tecno, de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Avellaneda. Fue durante una radio abierta organizada por el Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Prensa Zona Sur (CTP Sur). Las autoridades de la Facultad negaron la situación de precarización que durante nueve años soportaron periodistas, productores y operadores técnicos. Y, no contentos con ello, censuraron la protesta.

Al día siguiente, las autoridades de la Radio hicieron su descargo al aire. A continuación pondremos en evidencia algunas de las mentiras expresadas la tarde del 6 de agosto.





El Secretario Académico de la UTN FRA y director de la radio, Luis Garaventa, expresó:

- "Uno no está acostumbrado a estos hechos de... creo que la palabra es violencia. No hay otra cosa. Uno puede tomar la palabra o puede tomar violentamente la palabra y esto fue lo que ocurrió ayer".

Cuando entramos a la Radio saludamos a lxs cuatro compañerxs de trabajo presentes, a dos con un beso, y hasta unx de nosotrxs recibió un abrazo. Ninguno nos dijo que no podíamos entrar, o que nos retiráramos. De hecho nos abrieron las puertas del estudio, eso quedó claro en el relato de Emanuel Herrera, periodista del medio, quien aclaró:

- "Quien abrió la puerta de FM La Tecno para que ingresaran no fueron compañeros de otros medios. Fueron los mismos compañeros de FM La Tecno. Nosotros abrimos las puertas, por una decisión personal. Quiero aclarar eso."

Estás palabras forman parte del "descargo" realizado el jueves 6 de agosto. Entonces, ¿en qué momento se tomó "violentamente la palabra"?

Además, expresaron que la decisión de dejar sin energía eléctrica las instalaciones de la radio, mientras se contaba al aire las condiciones de precarización que soportamos las y los trabajadores durante nueve años, fue “por seguridad”. Las palabras de Emanuel Herrera fueron:

- "Calculamos que alrededor de 30 personas habían ingresado a un estudio que no es grande y los mecanismos de seguridad que tenemos aquí impidieron que continuásemos con la transmisión que se reanudó a las 19.45, pero por problemas técnicos a raíz de ese corte pasamos música hasta las 20 y no nos pudimos despedir.”

Las fotos de la jornada demuestran que había 11 personas en el estudio. Hubo innumerables ocasiones, durante los nueve años que trabajamos, en los que la cantidad de personas en el estudio era igual o mayor. Nunca se cortó la energía por "seguridad". Y está más que claro que en ningún momento existió riesgo alguno. Se cortó la luz para evitar que se cuente al aire los hechos de precarización que desembocaron en los cuatro despidos.

Pero las autoridades de la radio de la UTN Avellaneda, decidieron hablar de violencia. El Productor general de la Radio, Miguel Aguirre, a pesar de no estar presente en el momento de la actividad, esbozó:

- "Me sorprende el grado de violencia que han usado que no es propia de este medio, que no es propia de esta Facultad. No se dan ese tipo de situaciones de violencia. Yo no le he visto en casi 10 años de estar acá. Es la primera vez que veo cosas semejantes. Que veo un grupo de gente que tiene esta acción de violentar a otros trabajadores para expresar una proclama, eso no lo vi nunca."


Hablemos de violencia, entonces.

Violencia es tener en condiciones de precarización a lxs trabajadorxs de prensa durante casi una década.

Violencia es obligarlos a facturar como monotributistas por “tareas administrativas” durante nueve años. Algo que es un claro fraude laboral.

Violencia es pagar los sueldos con becas de la Asociación Cooperadora.

Violencia es que esos trabajadorxs tengan temor a enfermarse, porque nunca tuvieron obra social.

Violencia es que en nueve años no se haya destinado un sólo peso a sus aportes previsionales.

Violencia es no se reconozcan ninguno de los derechos laborales conquistados hace más de 70 años, casualmente en la misma época en la que nacía la Universidad Tecnológica Nacional.


Y es violento escuchar las acusaciones de Miguel Aguirre, después de haber sufrido hostigamiento laboral, violencia de género y persecución gremial de su persona. Durante el "descargo" Miguel Aguirre expresó:

- "Pedir que se dialogue, que se exprese de manera respetuosa y con todo el énfasis necesario, pero sobre todo, respetando a los trabajadores. Un trabajador que reclama no puede violentar a otro trabajador. No es lo mismo vincularse, relacionarse desde el respeto. Saber que el que tenes en frente es un trabajador como vos y expresar su derecho y buscar su solidaridad hasta llegar al otro extremo de violentar, prepotear, patotear para expresar ese reclamo que puede ser legítimo, puede que no, que está siendo atendido, pero de ninguna manera te habilita a violentar a las personas”.

No sorprende que esta persona hable de "violentar, prepotear, patotear". Porque si bien nosotros jamás ejercimos ni ejerceremos semejante acción, para él es una práctica habitual. Durante nueve años fue la persona encargada de destinar un castigo ante cada reclamo de mejoras laborales. Es quien llevó y lleva adelante las acciones de acoso laboral, avalado por la dirección de la Radio, como así también por las máximas autoridades de la Regional.

Fue Miguel Aguirre quién ante los primeros reclamos de mejoras salariales, por entonces el sueldo estaba muy por debajo del salario mínimo, argumentó que el pedido era injusto “porque en La Tribu trabajaban más tiempo por menos dinero y no se quejaban”.

Fue Miguel Aguirre, con el apoyo de la dirección, quien discriminó abiertamente a una compañera con la excusa de que "por ser madre no podía cumplir con sus tareas habituales" sacándola del puesto de Productora Periodística el cual había ejercido durante nueve años. Muchas fueron las compañeras víctimas de violencia de género. Otra muestra de esto fue el maltrato psicológico a una compañera al regreso de una licencia médica traumática, por la pérdida de un embarazo.

Fue Miguel Aguirre el que ante el pedido de una compañera, que se vio en la necesidad de trabajar más horas para hacer frente a una situación complicada, le respondió que accedería a las horas extras sólo si "le informaba quienes eran los trabajadores que se querían organizar”.

Tras una asamblea con el conjunto de trabajadorxs de la Radio en la que se decidió por mayoría formar una junta interna y hacer llegar a las autoridades los reclamos por mejoras en las condiciones laborales, Miguel Aguirre comenzó con las tareas de persecución. Le redujo el salario a una compañera, sin previo aviso. Junto con Luis Garaventa lo “justificaron” en que ella tenía un “problema de salud que no le permitía trabajar más horas de las que le habían pagado”. Así, forzaron su salida.

Ante esta situación, lxs trabajadorxs de la radio elevaron una carta al director, Luis Garaventa, en repudio de lo sucedido y pidiendo que se revea la situación. Les respondieron con más aprietes. Un compañero que firmó la carta fue obligado a retirar su apoyo, mediante un mail al director dictado telefónicamente por Miguel Aguirre. No fue al único al que llamaron.

Para resumir podemos decir que a lxs trabajadorxs que de todas maneras insistieron en pedir mejoras en las condiciones laborales, el acoso laboral fue diario: Cambios de tareas constantes, cambios de horario y de lugar de trabajo. Encerrar trabajadorxs y obligarlos a reconocer errores que no se habían cometido. Retener información para que lxs trabajadorxs no puedan realizar una determinada tarea y luego acusar ante la dirección de la falta de profesionalismo por no poder realizarlas.

Estos son sólo algunos ejemplos de la violencia ejercida hacía lxs trabajadorxs por las autoridades de la UTN Avellaneda, llevadas adelante por Luis Garaventa y Miguel Aguire. Así actúan los que hablan de violencia.

Por eso denunciamos que la UTN precariza y despide, en un contexto regional preocupante, en el que varixs trabajadorxs de prensa se ven inmersos.

Por eso exigimos la reincorporación y el pase a planta de lxs despedidxs de la radio de la UTN Avellaneda.

Basta de precarización. Basta de persecución sindical. Basta de despidos.




Colectivo de Trabajadoras y Trabajadores de Prensa Zona Sur
CTP-Sur

19 de agosto de 2015

La libertad de expresión bajo la lupa de periodistas

Nota publicada en Marcha

El Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Prensa acaba de lanzar el primer libro de su nuevo sello editorial: “Diez ironías sobre la libertad de expresión”, donde se debate sobre la necesidad de recuperar el poder de la palabra, hoy en manos de unos pocos empresarios y el Estado, para una comunicación popular que alcance también a los medios masivos.

Como lectores y lectoras, televidentes y radioescuchas que somos nos preguntamos muchas veces desde qué lugar nos hablan aquellos y aquellas que nos transmiten las noticias. Si nos cuentan todo, si piensan realmente lo que escriben, lo que dicen, si definen libremente qué es una noticia y qué no, o si simplemente responden sin miramientos a una directiva editorial incluso opuesta a sus propias convicciones e intereses.

A su vez, quienes elegimos hacer periodismo nos hemos encontrado, por múltiples razones, con serias dificultades a la hora de desarrollar nuestra profesión tal como la soñamos: en forma libre y con una perspectiva de cambio. En palabras de Rodolfo Walsh, para la gran mayoría uno de los máximos referentes en la materia, si no logramos torcer esas dificultades, lo que estamos haciendo entonces como periodistas no es más que “una farsa”.

El Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Prensa (CTP) presentó  el pasado jueves el libro Diez ironías sobre la libertad de expresión, primera publicación de un nuevo sello editorial dirigido por los integrantes de esa organización gremial que “pretende promover debates sobre el quehacer periodístico”, según definieron sus propios impulsores.

El libro consta de 10 ensayos escritos por periodistas y comunicadores/as de distintos medios, tanto hegemónicos y comerciales como alternativos y populares, que vuelcan sus reflexiones acerca de las tensiones y contradicciones que aparecen en el desarrollo del oficio en torno a la disputa de la línea editorial y la construcción de sentido.

El lanzamiento del primer trabajo publicado por CTP ediciones tuvo lugar en la sede del Sindicato de Trabajadores del Subte (AGTSyP), en Carlos Calvo 2363, Capital Federal, y contó con la participación de cuatro de sus autores, quienes brindaron sus impresiones acerca del nuevo libro y de algunas de las preguntas que plantea, entre ellas una que aparece como central: ¿qué vínculos existen entre la organización gremial de base y la posibilidad de disputar las líneas editoriales que definen los patrones?

Para Tomás Eliaschev, militante del Frente Popular Darío Santillán y periodista del Grupo 23, esa discusión estuvo planteada desde los inicios del Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Prensa, que lo tuvieron como miembro fundador, allá por el 2007.

“Trabajamos en medios de comunicación, pero estamos disconformes con lo que sucede, con cómo nos tratan nuestros jefes, con cómo nos tratan los empresarios, y con el periodismo que se hace. Empezamos a relacionar esas dos cuestiones desde el principio: cuánto tiene que ver nuestro derecho sindical con nuestra libertad de expresión. Esa fue la marca más distintiva del nacimiento del CTP”, rememora Eliaschev.

Si bien reconoce que los primeros pasos de la organización que integra tuvieron que ver principalmente con reivindicaciones sindicales y con forjar “lazos de solidaridad en un  ámbito donde se promueve el individualismo”, Tomás está convencido de que la discusión con los patrones no debe limitarse a la cuestión gremial. “Nosotros queremos que nos paguen bien, pero no para escribir cualquier cosa. Queremos trabajar en medios de comunicación que cumplan un rol social adecuado a los intereses de las grandes mayorías, a defender las causas que consideramos nobles y justas. Desde esa posición nos encontramos con que los medios se transformaron cada vez más en plataformas de lobby para los intereses de los dueños de esos medios, a los que lo único que les interesa es hacer negocios. Hay una sensación de disconformidad en las redacciones no ya solo con la cuestión salarial, sino con los contenidos”, sostiene el hijo del recordado periodista Pepe Eliaschev.

Si bien desde sus comienzos en la red Indymedia está muy ligado a los medios alternativos, como ex trabajador de los diarios Popular y Perfil conoce a la perfección el clima de las grandes redacciones. “La gran masa que realiza tareas periodísticas no se encuentra satisfecha en los lugares donde trabaja. Siente que algo raro pasa. Que hay apatía. Porque el tipo que tenés arriba lo que más le preocupa no es generar un cambio con la noticia que publiques, poder denunciar una injusticia y que se revierta, sino que lo que le importa es no tener quilombo, poder irse tranquilo y no joder a los intereses del patrón. Incluso van más allá en la censura que los propios patrones. Queremos dar esa batalla, y ese es nuestro desafío”, señaló el flamante secretario de  Derechos Humanos del nuevo Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba).



A su turno, Romina Ruffato, periodista y trabajadora de Radio Nacional con una vasta experiencia también en medios gráficos como Página/12 o Perfil, ahondó sobre la situación de los medios dominantes respecto a la cobertura de noticias de géneros, tema que trata en uno de los capítulos del libro junto a Laura Salomé Canteros (docente y periodista especializada en la temática).

“Hicimos con Salomé un pequeño panorama sobre cómo está la situación actualmente. Llegamos a la conclusión de que hay cierta toma de conciencia, pero a la vez, dialécticamente hay una invisibilización muy fuerte, y un trato bastante efímero sobre esta problemática”, explicó Ruffato.

Una de las preguntas que se hacen las autoras es por qué cuando se habla de violencia de género algunos casos “venden” más que otros. Y esto concluyeron: “Tiene que ver con el morbo. Los casos de femicidio, el modo en que la víctima fue asesinada, su edad, el lugar donde ocurre incrementa proporcionalmente las páginas de los diarios y las revistas y los minutos de radio. Por eso hay casos que llegan, casos que conmueven e indignan y otros de la misma gravedad que pasan desapercibidos. Esto de las muertes que valen y las muertes que no”, sostiene la flamante licenciada en Ciencia Política (UBA).

“Por otro lado, las fuentes que consultamos muchas veces reproducen la estigmatización de la que nos queremos salir. Ya sabemos todas las mujeres que no tenemos que ir a una entrevista con minishort porque nos pueden violar, y tampoco tenemos que quedar embarazadas a los 14 años de nuestro novio, porque seguro que en algo raro andábamos, seguro que nos drogábamos”, ironizó.  Y añadió: “Lamentablemente los prejuicios siguen tan vigentes como en la época de la dictadura. Nos importa mucho lo que decimos, pero también nos importa cómo lo decimos. Para nosotras, el lenguaje es un territorio de disputa de poder. Y callarnos o decir las cosas de una manera o de otra no es ingenuo, es político”.

Noelia Leiva, licenciada en Periodismo de la Universidad de Lomas de Zamora e integrante del CTP Zona Sur, coincidió con lo expresado por Ruffato y advirtió sobre la necesidad de concientizar a los futuros comunicadores y las futuras comunicadoras desde el momento en que inician sus estudios: “En el conurbano hay muchos espacios académicos que forman a nuevos y a nuevas periodistas, pero no en todas las aulas se dan estos debates. De alguna manera, nuestro objetivo y uno de los pilares en estos dos años de militancia es apuntar a cuestionar eso que parece dado en estos espacios de formación, para que los nuevos y las nuevas colegas comiencen a dar esos primeros pasos con el bichito de cuestionar, eso que nos hace tan bien a quienes estamos detrás de la palabra, de la imagen, de transmitir comunicación, que no es simplemente reflejar contenidos, porque sabemos que somos parte de la lucha por el sentido”, sostuvo la integrante de Marcha.

Por último, Natalia Vinelli, fundadora del canal de televisión popular Barricada TV, apuntó contra la conformación de lo que definió como un “versus” entre los periodistas que trabajan en medios comerciales y públicos, y aquellos que lo hacen en medios alternativos o populares. “Está esta doble lectura de que en el primer grupo está el profesionalismo, pero son acusados de mercenarios porque hacen lo que pide la patronal; y del otro lado se trabaja con libertad, pero también hay mucha berretada. A mí últimamente me cuesta mucho referirme a mí o a mi práctica como periodista de medios alternativos, la verdad es que esta idea del periodismo “alternativo” me está empezando a molestar. Me molesta porque me parece que está muy bastardeada”, sostuvo Vinelli.

Por eso llamó a “construir una experticia, un modo de producción de periodismo popular”. “Es lo que estamos necesitando como sector -analizó- porque si no siempre se mantiene esta diferencia, ustedes-nosotros, los que saben y los que no saben, los que son libres y militan pero militan, entonces no son periodistas, son militantes”. Para Vinelli, esa diferenciación se puede romper en la medida en que los periodistas empiecen a trabajar “en la construcción de ese periodismo popular”.

“Yo me pregunto, ¿cuándo fue más periodista Rodolfo Walsh? ¿cuando escribió en un sótano de Landro N. Alem y un hombre se animó y le publicó en entregas Operación Masacre? ¿o cuando publicaba noticias en un medio comercial como Primera Plana? La respuesta es obvia: un periodista no se define por el lugar de trabajo sino por la tarea que está cumpliendo”, reflexionó la docente de la UBA.

“Este libro y este encuentro aparece en un buen momento porque me parece que se están empezando a encontrar esas líneas paralelas que nunca se cruzaban. En este momento estamos en el nudo gordiano, podemos empezar a preguntarnos por nuestras prácticas, a ver dónde hay coincidencias y cómo podemos construir un tipo de periodismo que nos pueda contener a todos en tanto trabajadores y trabajadoras de prensa”, concluyó.

Entre las y los periodistas que colaboraron con la redacción de 10 ironías sobre la libertad de expresión se encuentran, además de los ya mencionados, Alejandro Wall, Agustín Lecchi, Colectivo de Revista Nan, Laura Cabrera; Lionel Martín; Paola Aducci; Jorge Duarte; Mariana Correa; Santiago Giordano y Mariano Suárez, quien fue además el motorizador y director editorial del libro.


Videos del CTP

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